Enfermedades y afecciones
A A A

Recién Nacido Normal

Fiebre en el Recién Nacido

Los adultos tienen un termostato estrictamente controlado que ayuda a regular la temperatura corporal. Cuando un adulto tiene frío tiembla, contribuyendo a elevar la temperatura corporal. Cuando el adulto tiene calor transpira, lo que le permite refrescarse. Por otro lado, estos mecanismos no están completamente desarrollados en los recién nacidos. Además, los recién nacidos carecen de la capa de grasa aislante que desarrollan los bebés mayores y los niños.

Dado que el sistema de regulación de temperatura del recién nacido es inmaduro, puede presentarse fiebre (o no) junto con una infección o una enfermedad. Sin embargo, la fiebre en los bebés puede ser consecuencia de otras causas aún más serias. Llame inmediatamente al médico de su hijo si su bebé menor de 3 meses tiene una temperatura rectal mayor de 38° C (100,4° F).

La fiebre en los recién nacidos puede ser consecuencia de:

  • infección
    En los adultos, la fiebre es una respuesta normal a las infecciones; sin embargo, sólo aproximadamente la mitad de los recién nacidos que padecen una infección tiene fiebre. Algunos bebés, especialmente los prematuros, pueden presentar una temperatura corporal por debajo de lo normal junto con una infección u otros signos como por ejemplo cambios en el comportamiento, en la alimentación o el color.

  • exceso de calor
    Si bien es importante evitar que el bebé sufra escalofríos, se debe tener en cuenta que un bebé también puede tener calor si se lo abriga con varias prendas o mantas. Esto puede ocurrir en la casa, cerca de los calefactores o cerca de las entradas de aire caliente. También puede ocurrir cuando el bebé está demasiado abrigado en un automóvil calefaccionado. Evite exponer al bebé a la luz solar directa, incluso a través de una ventana. Nunca deje a su bebé dentro de un automóvil caliente, ni siquiera un minuto. La temperatura puede elevarse rápidamente y provocar insolación y muerte.

    Es probable que un bebé acalorado esté inquieto y tenga la piel de la cara enrojecida y caliente. Para evitar el exceso de calor, mantenga las habitaciones a una temperatura normal, aproximadamente entre 22° C y 24° C (72º F a 75° F), y abrigue a su bebé con la misma cantidad de prendas que usted y el resto de las personas que se encuentran en la habitación.

  • ingesta de líquidos escasa o deshidratación
    Es posible que algunos bebés no ingieran la cantidad de líquido suficiente, lo que provoca un aumento de la temperatura corporal. Esto puede suceder alrededor del segundo o tercer día después del nacimiento. Si no se reemplazan los líquidos con mayor cantidad de tomas de leche, se puede producir deshidratación (pérdida excesiva del agua corporal) y ocasionar serias complicaciones. Para el tratamiento de la deshidratación se puede requerir la administración de líquidos por vía endovenosa.

Revisor médico: Louise Akin, RN, BSN
Revisor médico: Daphne Pierce-Smith, RN, MSN, FNP, CCRC
Última revisión: 12/31/2009
© 2000-2014 Krames StayWell, 780 Township Line Road, Yardley, PA 19067. Todos los derechos reservados. Esta información no pretende sustituir la atención médica profesional. Sólo su médico puede diagnosticar y tratar un problema de salud.